SMOS: misión espacial para medir la salinidad del mar


Muy pronto se dispondrá de un registro completo a escala global de la salinidad de los océanos. SMOS es la primera misión espacial con esta finalidad y cuenta con la participación de investigadores del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC). Los datos que se obtengan permitirán, entre otras cosas, realizar previsiones esmeradas del futuro escenario climático.

El proyecto SMOS (Soil Moisture and Ocean Salinity) es la primera misión espacial que proporcionará medidas sistemáticas a escala global de la humedad del suelo y de la salinidad superficial del mar. Estos dos parámetros están muy ligados al ciclo del agua, a los recursos hídricos y al clima; y las medidas tomadas hasta ahora -desde la Tierra- son bastante incompletas. Disponer de los datos de SMOS significa no sólo llenar el vacío existente sino que a partir de ahora se podrán hacer predicciones más realistas del clima y de los procesos hidrológicos.

SMOS es una iniciativa de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) y de varias instituciones europeas de investigación, entre las que destacan el Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) y la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Las dos instituciones catalanas han establecido conjuntamente el Centro Experto SMOS que se encarga de desarrollar los algoritmos que permitirán procesar y validar los datos que se obtengan a partir del momento en que se lance el satélite, que será el próximo mes de noviembre.

Medir la mar salada

Decir que la mar es salada seguramente es una obviedad. Pero decir que el Mar Muerto es más salado que el Mediterráneo y que éste lo es más que el Océano Atlántico ya es destacar que los mares no son todos igual de salados. De hecho, es hablar comparativamente, sea por experiencia propia o ajena, del contenido de sal de los diferentes mares. Para saber cómo es de salado un mar hace falta medir su contenido de sales disueltas.

La salinidad es el parámetro que da el contenido de sal en el mar, en gramos por litro (g/l). Por término medio, la salinidad de los océanos es de 35 g/l. El Mar Mediterráneo tiene una salinidad por encima de la media (unos 38) mientras que el Mar Muerto, un caso muy excepcional, llega a 300 y el Océano Ártico, el menos salado, tiene una salinidad alrededor de 30. Estos valores se han obtenido gracias a boyas o barcos oceanográficos que han permitido dibujar un mapa aproximado de distribución de salinidades. Ahora, resulta bastante incompleto porque deja muchos espacios en blanco y las medidas no son repetitivas.

La salinidad, junto con la temperatura, determina la densidad de las aguas. Una salinidad alta hace que el agua de mar sea más densa mientras que una temperatura alta hace que sea menos densa. El juego entre temperatura y salinidad determina la densidad de una masa de agua y las diferencias de densidad entre diferentes aguas provoca el movimiento de las corrientes marinas. A la vez, estas últimas tienen una gran influencia en la variabilidad climática. Hay que tener en cuenta, también, que en los océanos se produce el 86% de la evaporación y el 78% de la precipitación del planeta. Estos procesos hacen aumentar o disminuir la salinidad superficial del mar, que después se transmite a las capas más profundas.

“SMOS permitirá conocer con mucho más detalle las variaciones anuales e interanuales de la distribución de la salinidad a escala global y, por lo tanto, comprender el papel del océano en el sistema climático, el cual es regulado por las corrientes marinas y los flujos entre la atmósfera y el océano” explica Jordi Font, investigador del Instituto de Ciencias del Mar y co-Director científico de la misión.

Una tecnología inédita

La gran innovación del proyecto SMOS es la incorporación del interferómetro MIRAS (Microwave Imaging Radiometer with Aperture Synthesis), un instrumento que incorpora una tecnología inédita en el espacio, que ha permitido superar las dificultades que hasta ahora había planteado la detección remota de la salinidad. Hasta hace poco, colocar en un satélite una antena para captar la radiación de microondas, emitida por la Tierra, con la resolución necesaria para realizar estudios oceanográficos, implicaba unas dimensiones enormes para el instrumento que no resultaban viables.

SMOS es la primera misión espacial de la ESA con un fuerte liderazgo científico y tecnológico español

MIRAS ha resuelto las cuestiones de resolución y de medida gracias a un diseño singular y a un nuevo concepto tecnológico basado en la interferometría. Hay que destacar que MIRAS, desarrollado en la ESA con una contribución muy importante de la UPC, ha sido construido por EADS-CASA Espacio y, por lo tanto, SMOS constituye la primera misión espacial de la ESA con un fuerte liderazgo científico y tecnológico español.

Laura Valls
Unidad de comunicación científica.
Delegación del CSIC en Cataluña

Fuente http://www.ott.csic.es/
http://www.csic.es/index.do

Soil Moisture and Ocean Salinity (SMOS) mission

‘The Soil Moisture and Ocean Salinity mission will provide global maps of soil moisture and ocean salinity. Soil moisture data are urgently required for hydrological studies and data on ocean salinity are vital for improving our understanding of ocean circulation patterns. Together these data will contribute to furthering our knowledge of the Earth’s water cycle, and will improve climate, weather and extreme-event forecasting.’

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