Empresa española fabrica paneles solares basados en tecnología del CERN para el aeropuerto de Ginebra


La empresa SRB Energy entregó hoy en el Aeropuerto Internacional de Ginebra el primero de los paneles solares que formará uno de los mayores sistemas de energía solar de Suiza. Cuando esté finalizado, constará de unos 300 paneles solares térmicos de alta temperatura que cubrirán una superficie de 1.200 metros cuadrados en el techo del edificio de la terminal principal del aeropuerto. Los paneles, que se utilizarán para climatizar los edificios en invierno y verano, están basados en tecnología de vacío desarrollada en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) para aceleradores de partículas. Están fabricados por la empresa SRB Energy, una compañía de base tecnológica formada por la española Grupo Segura con base en Almussafes (Valencia).

“Estamos encantados de que el Aeropuerto Internacional de Ginebra haya optado por esta tecnología”, declara Cristoforo Benvenuti, inventor de los paneles, que ha trabajado en tecnología de vacío en el CERN desde los años 70. “Los paneles proceden de tecnologías de vacío que fueron desarrolladas con propósitos de investigación en física de partículas, y es muy gratificante verlos usados para conseguir energías renovables”.

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Gran Cañón: Río en riesgo – Grand Canyon Adventure: River at Risk


La película producida con motivo del Día Internacional del Agua, fue realizada por el abogado mundial de los niños, Robert F. Kennedy Jr.; y el autor, antropólogo e historiador Wayne Davis, ambos acompañados por sus respectivas hijas, Kick Kennedy y Lara Davis.

En su travesía, el equipo de ambientalistas es conducido por Shana Watahomigie, miembro de la tribu Havasupai, quien es la primera nativa que se convirtió en guía del Parque Nacional Ranger.

Para Shana y los nativos Havasupai, el río Colorado es más que un cuerpo de agua, es decir, un recurso natural, que lamentablemente debido al calentamiento global, se ha ido consumiendo.

Según estimaciones de la Naciones Unidas, cada año se pierde el 40 por ciento de agua limpia que surge de los manantiales del planeta, por lo que, de seguir así, para el 2025, dos de cada tres personas en el mundo sufrirán carencias, a menos que se tomen medidas drásticas.

El Gran Cañon se fue formando durante millones de años por el cauce del río Colorado, en el norte de Arizona, en los Estados Unidos, comenzando en lo alto de las Montañas Rocosas y corriendo a lo largo de dos mil 200 Kilómetros.

En la entrada del Gran Cañón, el río Colorado forma el Lago Powell y cada miles de millones de litros de agua de este río se evaporan bajo el sol del desierto.

La presa del Cañón Glen genera electricidad limpia y barata, pero cuando se construyó en los 60 se perjudicó el río.

Además de esta situación, en el suroeste de los Estados Unidos, la lluvia ha disminuido durante el último siglo, por lo que los expertos, han calculado que la sequía empeorará los siguientes 100 años.

La cinta la dirigió Greg MacGillibray, quien es uno de los productores mundialmente aclamados por sus películas de gran formato; la música es de la banda Dave Mathew.

Energía biofotovoltaica a base de musgo


Científicos de la Universidad de Cambridge muestran en un festival un prototipo de mesa biofotovoltaica para así indicar el potencial de las pilas de combustible biológicas.

El resultado que pasamos a relatar no trata de un gran descubrimiento, ni siquiera es importante o útil. Quizás, eso sí, es interesante. Simplemente tiene como protagonista a los musgos, que son unos seres que al que esto escribe le caen bien.
Algunos jardineros tienen antipatía al musgo porque invade el césped en regiones que son lluviosas. No saben que lo mejor es no luchar contra él, sino cambiar el Ph del suelo para así fomentar su crecimiento en detrimento de la hierba. De este modo no sólo tendrán una verde increíble en sus praderas, sino que no necesitarán segarlo ni gastar combustible en ello. A estos jardineros también les interesaría saber que con estas simpáticas plantas incluso se pueden fabricar pilas que produzcan electricidad que permita iluminar una mesa de jardín por la noche. Así lo han mostrado unos investigadores de la Universidad de Cambridge en el Festival de Diseño de Londres. Las pilas de combustibles que han diseñado producen electricidad a partir de musgos vivos de manera renovable. A esta técnica la han denominado biofotovoltaica, ya que usa la fotosíntesis natural para producir electricidad.
El desarrollo de este tipo de tecnología está todavía en sus estadios de desarrollo y acaba de empezar, así que no hay que esperar una aplicación inmediata que remedie nuestros problemas de dependencia energética de los combustibles fósiles. Pero ya tiene el potencial de alimentar pequeños dispositivos electrónicos como un reloj. Además, el bajo coste de este tipo de tecnología haría que en los próximos diez años fuera competitiva respecto a otras fuentes de energía alternativa, como los biocombustibles.
Lo bonito de la energía biofotovoltaica es que tiene la habilidad de aprovechar un proceso natural que ocurren a nuestro alrededor constantemente como el de la fotosíntesis. Las plantas usan la energía del sol, agua y dióxido de carbono para producir sustancias orgánicas.
Cuando el musgo produce la fotosíntesis libera algunos productos orgánicos al suelo, en el que habitan bacterias simbióticas. Las bacterias descomponen estos productos orgánicos que utilizan para sobrevivir y liberan subproductos entre los que se incluyen electrones (algo común en casi toda reacción química). El sistema diseñado por los expertos de la Universidad de Cambridge captura esos electrones para así producir electricidad.

No hace falta decir que el rendimiento de todo el proceso es muy bajo, pero el optimismo de alguno de estos investigadores es digno de mención. “La mesa de musgo nos proporciona una visión de futuro. Sugiere un mundo en el que objetos híbridos sintético-orgánicos y autosostenibles nos rodeen y nos proporcionen nuestras necesidades diarias de una manera limpia y medioambientalmente amigable”, dice por ejemplo Alex Driver.
Quizás, mirando a un futuro sean posibles aplicaciones de esta tecnología que incluyan paneles solares, centrales eléctricas y generadores. De momento esta sólo en una etapa conceptual, pero se imaginan este tipo de soluciones para problemas apremiantes a lo largo de todo el mundo, incluyendo las necesidades crecientes de energía y agua dulce en comunidades vulnerables.
Un sistema modular de paneles biofotovoltaicos podría ser montado en el tejado de edificios para que aportara parte de sus requerimientos energéticos. Una central biofotovoltaica podría consistir en un sistema flotante cerca de la costa con algas que generase energía para la comunidad local. Un generador biofotovoltaico podría consistir en colectores solares con algas montados en boyas ancladas en alta mar para generar electricidad y agua desalinizada como subproducto.
Este equipo de investigadores de Cambridge pone de relieve que la tecnología está en sus primeras etapas de desarrollo y que se necesitará mucho tiempo hasta que esta tecnología se pueda comercializar. La mesa de musgo presentada en el festival demuestra, según ellos, el modo en el que los diseñadores pueden jugar un papel valioso en los estadios tempranos de investigación científica al identificar el potencial comercial de un futuro producto.
Así que se acabó el reloj que funciona con una patata o un limón, mejor un reloj de musgo. Quizás alguna empresa ya está pesando en comercializarlo, o “regalarlo” con el cacao para preparar el desayuno de los niños.
Otra lección de que podemos aprender es que para conseguir fondos de investigación, en estos tiempos tan críticos económicamente, vale incluso un festival de diseño.

Fuente http://neofronteras.com/?p=3614

Fuentes y referencias:
Nota de prensa.

Cambio global


Cambio global I: el reto es actuar.
Programa de televisión.
Fecha de emisión: 20-05-2011
Duración: 24′ 23”
“El reto es actuar” es el primer capítulo de una serie de 5 programas, que pretende abordar los resultados del Informe sobre Cambio Global España 2020-2050, puesto en marcha por el Centro de Estudios e Información Ambiental, en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y con docentes de la Universidad Nacional de Educación a Distancia.
Con el objetivo de hacer frente a este cambio de ciclo histórico que está viviendo el planeta, y de los escenarios tendenciales hacia los que nos dirigimos, los expertos que han trabajado en la elaboración de este informe, pretenden definir vías de acción decisivas para afrontar fenómenos irreversibles, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, y el agotamiento de recursos.

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A la búsqueda de energías más duraderas


La Universitat Jaume I y la Universitat de València participan en un consorcio europeo que está desarrollando nuevos nanomateriales aplicados al ámbito de la energía.

Diecisiete socios de ocho países europeos trabajan en Orion (Ordered inorganic-organic hybrids using ionic liquids for emerging applications), financiado por el Séptimo Programa Marco de la UE. Coordinado por CIDETEC (Centro de Tecnologías Electroquímicas) del País Vasco, el proyecto persigue estudiar posibles combinaciones de materiales orgánicos e inorgánicos destinados a ofrecer mejores paneles solares fotovoltaicos y pilas que almacenen energía de manera más eficiente.

Según el investigador principal del equipo de la UJI, el catedrático de Física Aplicada Germà García Belmonte, los materiales orgánicos e inorgánicos por separado presentan importantes limitaciones. “Por ejemplo, los materiales inorgánicos como los óxidos son muy robustos pero su procesamiento es complicado. En cambio, los orgánicos como los plásticos resultan más maleables con lo cual trabajar con ellos es más sencillo pero plantean el problema de su alta reactividad en el ambiente, es decir, se degradan con facilidad”, explica el investigador.

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La central nuclear Ascó I sufre una parada no programada debido a un error humano


El suceso no ha supuesto riesgo para los trabajadores, la población o el medio ambiente

El reactor de la central nuclear Ascó I, situada en Tarragona, ha sufrido una parada no programada causada por “un error humano”, ha informado hoy el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).

Según este organismo, todos los sistemas de seguridad del reactor Ascó I han funcionado “correctamente”, por lo que la empresa titular de la central espera volver a conectarse hoy a la red.

El CSN ha asegurado que el suceso no ha supuesto riesgo para los trabajadores, la población o el medio ambiente, y que ha sido clasificado provisionalmente como nivel 0 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).

Siguiendo el proceso reglamentario, el titular de la central nuclear Ascó I comunicó al CSN una parada no programada del reactor debido a la apertura del centro de potencia, que alimenta las bombas de circulación que refrigeran el condensador, por un error humano.

La misma fuente explica que el centro de potencia que correspondía haber sido abierto era el de la unidad II, que en estos momentos se encuentra en parada por recarga.

www.publico.es

El vertido se debió a fallos mecánicos y humanos


BP confía en una nueva campana como mejor opción para taponar el derrame

Una cadena de negligencias y un equipamiento deficiente están entre las causas del desastre humano y ecológico causado por la plataforma Deepwater Horizon, según las investigaciones del Comité de Energía y Comercio del Congreso de los Estados Unidos, que esta semana ha interrogado a varios ejecutivos de las cuatro compañías implicadas: BP, Transocean, Halliburton y Cameron International.

De acuerdo con sus declaraciones, 22 horas antes de la explosión del 20 de abril, los trabajadores estaban intentando estabilizar un pozo de exploración. Halliburton había terminado de inyectar cemento en el pozo para rellenar los huecos alrededor de la perforación e impedir escapes de gas o de petróleo. El primer problema surgió en la madrugada, cuando dos pruebas de presión en el pozo indicaron que podía existir una filtración. Los trabajadores de la plataforma debatieron sobre si continuar con el trabajo o suspenderlo. Decidieron seguir adelante.

La siguiente tarea fue retirar el fluido pesado que se usa para perforar los pozos y sustituirlo con agua del mar, mucho más ligera. De esa forma, la protección contra una hipotética explosión se hizo más débil. Al terminar la sustitución, el gas empezó a surgir por el pozo de forma incontrolada. Los trabajadores intentaron activar las válvulas hidráulicas de prevención, “el mecanismo a prueba de fallos en caso de accidente”, dijo al Comité del Congreso Lamar McKay, presidente de BP America.

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