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NASA | Estado del hielo marino ártico, Agosto 2013


Publicado el 23/08/2013

Una conversación con el Dr. Carlos del Castillo sobre que está pasando en el Ártico este verano

NASA | Arctic Sea Ice Update, Aug. 2013

Publicado el 23/08/2013

An interview with NASA cryospheric scientist Dr. Tom Wagner, on the state of this summer’s Arctic sea ice.

http://www.nasa.gov/content/goddard/arctic-sea-ice-update-unlikely-to-break-records-but-continuing-downward-trend/#.Uhexl7wd6RI

http://svs.gsfc.nasa.gov/Gallery/ArcticSeaIceResources.html

La NASA confirma una tendencia de calentamiento climático a largo plazo


Científicos de la NASA afirman que 2012 fue el noveno año más caluroso, desde 1880, lo cual continúa la tendencia de aumento de temperaturas globales a largo plazo. Con excepción de 1998, los nueve años más calurosos en este registro, el cual abarca los últimos 132 años, ocurrieron desde 2000, siendo 2010 y 2005 los años más calurosos.

El Instituto Goddard para Estudios Espaciales (Goddard Institute for Space Studies o GISS, por su acrónimo en idioma inglés), de la NASA, ubicado en Nueva York y encargado de monitorizar las temperaturas superficiales globales de manera continua, publicó el pasado martes un análisis actualizado que compara las temperaturas alrededor del mundo en 2012 con el promedio de temperaturas globales que se registró alrededor de mediados del siglo XX. La comparación muestra que la Tierra continúa experimentando temperaturas más cálidas que las que se registraron hace varias décadas.

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Este mapa codificado por colores muestra la evolución de anomalías en las temperaturas superficiales globales desde 1880 hasta 2012. El último cuadro representa las anomalías en las temperaturas globales promediadas desde 2008 hasta 2012.

La temperatura promedio en el año 2012 fue de alrededor de 14,6 grados Celsius (58,3 grados Fahrenheit), lo cual es 0,6 °C (1,0 °F) más caliente que la referencia que corresponde a mediados del siglo XX. Según el nuevo análisis, la temperatura global promedio ha aumentado 0,8 °C (1,4 °F) desde el año 1880.

 

Los científicos hacen hincapié en que los patrones climáticos siempre causarán fluctuaciones en la temperatura promedio de un año a otro, pero el constante incremento en los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera de la Tierra asegura un aumento a largo plazo en las temperaturas globales. No será cada año necesariamente más caluroso que el anterior pero, dado el patrón actual del incremento en los gases de efecto invernadero, los científicos esperan que cada década sucesiva sea más calurosa que la anterior.

“Tener un año más de datos no es en sí significativo”, dice Gabin Schmidt, quien es un climatólogo del GISS. “Lo que importa es que esta década es más calurosa que la anterior y esa fue, a su vez, más calurosa que la que le precedió. El planeta se está calentando. La razón por la cual se está calentando es porque estamos inyectando en la atmósfera cantidades de dióxido de carbono cada vez mayores”.

El dióxido de carbono es un gas de efecto invernadero que atrapa el calor y también es uno de los principales agentes que controlan el clima en la Tierra. Aunque se produce naturalmente, también es emitido cuando se queman combustibles fósiles con el fin de producir energía. Debido a las crecientes emisiones causadas por el hombre, los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra han estado continuamente en aumento durante varias décadas.

El nivel de dióxido de carbono en la atmósfera era de 285 partes por millón, en 1880, el año en que se inició el registro de temperatura del GISS. Para 1960, la concentración de dióxido de carbono atmosférico, medida por el Observatorio Mauna Loa de la NOAA (National Oceanographic and Atmospheric Administration o Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica, en idioma español), era de 315 partes por millón. En la actualidad, esas mediciones superan las 390 partes por millón.

Mientras que el planeta experimentaba temperaturas relativamente más cálidas en 2012, el sector continental de Estados Unidos soportó el año más caluroso, por mucho, del cual se tenga registro, según indica la NOAA. Dicha entidad es el organismo que se ocupa oficialmente de los registros climáticos de Estados Unidos.

 

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Los conjuntos de datos recolectados por la NASA y por la NOAA proporcionan confirmaciones independientes de la reciente tendencia de calentamiento. [Más datos]

“Las temperaturas registradas en Estados Unidos durante el verano de 2012 son un ejemplo de una nueva tendencia de extremos estacionales anormales que son más calurosos que las temperaturas estacionales más altas registradas a mediados del siglo XX”, dice el director del GISS, James E. Hansen. “Los dados del clima están ahora cargados. Algunas estaciones seguirán siendo más frías que el promedio a largo plazo, pero las personas perceptivas deberían darse cuenta de que la frecuencia de extremos inusualmente calurosos está aumentando. Son los extremos los que tienen el impacto más grande sobre las personas y otras formas de vida en el planeta”.

El análisis de las temperaturas producido por el GISS se realiza tomando como base los datos climáticos proporcionados por más de 1.000 estaciones meteorológicas alrededor del mundo así como por observaciones satelitales de las temperaturas superficiales de los océanos y por mediciones realizadas por estaciones de investigación ubicadas en la Antártida. Un programa que se encuentra disponible públicamente se usa entonces para calcular la diferencia entre las temperaturas superficiales de un mes específico y el promedio de temperatura en ese mismo sitio en el período desde 1951 hasta 1980. Este período, el cual abarca tres décadas, se utiliza como punto de referencia para el análisis. El último año que experimentó temperaturas más frías que el promedio desde 1951 hasta 1980 fue 1976.

El registro de temperatura del GISS es uno de varios análisis de temperaturas globales, junto con aquellos producidos por la Oficina Met del Centro Hadley, en el Reino Unido, y por el Centro Nacional de Datos Climáticos, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, en Asheville, Carolina del Norte. Aunque estos tres registros primarios emplean métodos levemente diferentes, sus tendencias muestran, en términos generales, una estrecha concordancia.

http://ciencia.nasa.gov

Créditos y Contactos
Funcionaria Responsable de NASA: Ruth Netting Editor de Producción: Dr. Tony Phillips Traducción al Español: Juan C. Toledo Editora en Español: Angela Atadía de Borghetti Formato: Juan C. Toledo

Más información (en inglés)

Análisis GISTEMP del Instituto Goddard para Estudios Espaciales

Resumen científico de la NASA sobre el análisis 2012 de temperaturas (pdf)

Análisis de la NOAA sobre el estado del clima: 2012

Diapositivas de la teleconferencia de prensa del 15 de enero (pdf)

Descargar contenido multimedia relacionado, en formatos HD, conveniente para la difusión

Este texto ha sido dado a conocer como la publicación No. 13–021 de la oficina central de la NASA.

¿Adónde se fue toda la nieve?


Aquí hay un buen ejemplo. “El parque para esquiadores de Mammoth Mountain, en la Sierra de California, recibió una cantidad de nieve superior a los 5 metros (200 pulgadas) el pasado mes de diciembre”, dice el climatólogo Bill Patzert, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory o JPL, por su sigla en idioma inglés), de la NASA. “Este diciembre, no han caído ni 25 centímetros (10 pulgadas)”.

Las temperaturas también han variado mucho. Se registraron 583 nuevos récords de calor en los primeros cinco días de enero en Estados Unidos.

“En Los Ángeles, hace 30 °C (86 °F) hoy [miércoles 4 de enero]“, dice Patzert. “¡Todo el mundo piensa que es julio (mes de verano en el hemisferio boreal)! De hecho, hace más calor hoy en Los Ángeles que el 4 de julio del año pasado. Y, en las Dakotas, la temperatura ha fluctuado entre los 15 y 20 °C (60 y 70 °F)”.

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El deshielo en el Ártico abre dos grandes rutas de navegación


La cubierta de hielo marino en el Ártico ha disminuido durante los meses de verano, según los datos registrados por el satélite europeo Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA). Este deshielo ha provocado que dos grandes rutas de navegación en el Océano Ártico, la del Pasaje del Noroeste de Canadá y la ruta del Mar del Norte de Rusia, se abran simultáneamente.

Los satélites de la ESA han registrado una disminución de la cubierta de hielo marino en el Ártico mayor de lo habitual. Según sus observaciones, este deshielo ha propiciado que el Pasaje Noroeste, situado en el Archipiélago Ártico Canadiense e históricamente no navegable, se abra al tráfico marítimo, al igual que la La Ruta del Mar del Norte de Rusia que permanece abierta desde mediados de agosto.

En 2008 los satélites fueron testigos por primera vez (desde que comenzaron las observaciones) de la apertura de estas dos grandes rutas de navegación. Un año antes, la cubierta helada en el Ártico batió el récord de escasez de hielo en casi tres décadas.

“Aún faltan tres o cuatro semanas para alcanzar el mínimo de la cubierta de hielo, y lo que ocurra dependerá mucho de las condiciones climáticas en el Ártico estas semanas”, explica Toudal Pedersen, investigador del Instituto Meteorológico Danés.

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La nueva isla de hielo, un peligro para la navegación


La isla, que tiene una superficie de 260 kilómetros cuadrados, se dirige hacia el Estrecho de Nares

En uno de los peores escenarios dibujados or los investigadores, enormes bloques de hielo podrían alcanzar aguas muy transitadas, las mismas en las que otro iceberg desprendido de Groenlandia provocó el hundimiento del Titanic en 1912. “Es tan grande -afirma Jon-Ove Methlie Hagen, de la Universidad de Oslo- que resulta imposible impedir que vaya a la deriva”.
Los científicos intentan ahora predecir cuál será la trayectoria de la enorme plataforma helada, que actualmente se mueve hacia el Estrecho de Nares (que separa Groenlandia de Canadá) y la isla Ellsemere.

La cuestión ahora es saber si la isla helada alcanzará el estrecho antes o después de la llegada de las primeras heladas invernales, que comenzarán el mes que viene. Si la plataforma llega a Nares antes, entonces nada impedirá que las corrientes la empujen hacia el sur, siguiendo la costa este de Canadá hasta alcanzar unas aguas en las que abundan las plataformas petrolíferas y la navegación comercial. Y es ahí donde la isla puede empezar a ser realmente peligrosa.
El Canadian Ice Service estima que el viaje puede durar uno o dos años, durante los que, además, es muy posible que la plataforma se rompa en varias “islas” diferentes a causa de la acción del viento, el oleaje y un mar cada vez más cálido a medida que el bloque avanza hacia el sur.

Si eso sucede, el peligro sería aún mayor, ya que los fragmentos serían también de gran tamaño. El hecho de que lleguen icebergs desde el Ártico no es una novedad en estos mares. Lo que es poco habitual es el tamaño de este coloso de hielo, el mayor del que se tiene constancia desde el año 1962.

www.abc.es

Las petroleras ignoraron los riesgos horas antes del vertido


Un informe del Congreso de EEUU asegura que, antes de la explosión de la plataforma de BP, ya existían datos que indicaban que podría haber un accidente.

Mientras el crudo de la plataforma Deepwater Horizon continúa ensuciando las aguas del golfo de México, el Congreso de EEUU ha podido constatar que el desastre se produjo por un cúmulo de negligencias, según un memorándum del panel encargado de investigar la explosión que el 20 de abril mató a once personas y dio origen a este vertido descontrolado que, desde entonces, no ha parado de fluir.

De acuerdo con una información publicada ayer por el diario The New York Times, el memorándum, enviado al Comité de Energía y Comercio del Congreso, recoge los últimos testimonios de distintos testigos que confirman anteriores sospechas sobre la existencia de esas negligencias.

Las declaraciones de los ejecutivos de las compañías implicadas señalan que, horas antes de la explosión, existían suficientes señales de que algo iba mal. Entre tales señales figuran algunas pruebas que indican que podía existir una burbuja de gas en el interior del pozo, preludio de una potencial explosión.

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Mareas negras


La catástrofe del golfo de México ha puesto en evidencia el peligro de las plataformas petrolíferas en alta mar

“Catástrofe nacional”. Así ha calificado el Gobierno de EE.UU. a la marea negra que sufre este país y que lleva camino de convertirse en el peor accidente ambiental de su historia. La plataforma petrolífera siniestrada en el golfo de México ha mostrado los riesgos de este tipo de extracción, de la que España no se halla a salvo. Las consecuencias de un vertido de crudo, en especial en un frágil ecosistema de gran biodiversidad, pueden ser muy nocivas y durar décadas. Las tareas de recuperación son muy costosas y no restablecen del todo la situación original. Para evitar estos accidentes, algunos expertos reclaman cambiar de sistema energético y más medidas de seguridad.

La plataforma Deepwater Horizon, perteneciente a la compañía British Petroleum (BP), explotó el 22 de abril a unos 75 kilómetros de la costa de Louisiana, en el golfo de México. A medida que se conocen más datos, se cree que el escape es diez veces mayor de lo que parecía al principio.

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