Tepco, la empresa que gestiona la central nuclear de Fukushima, ha hecho público un vídeo en el que aparecen por primera vez desde el 11 de marzo trabajadores en el interior del reactor número 1.
Vídeo inédito de la piscina del reactor 3 de Fukushima
Tepco ha hecho públicas este miércoles por primera vez imágenes de una de las piscinas en las que se almacena combustible nuclear gastado.
La tragedia de Japón a través de nuevas imágenes y testimonios. Comprenda la dimensión de la física de este reciente cataclismo que estremeció el eje de la Tierra. Científicos examinan si la costa americana pudiera ser la próxima.
El Organismo Internacional de la Energia Atómica constata daños en tres reactores de la central.- Cuatro de los seis reactores de la planta atómica japonesa tienen problemas.- EE UU pide a sus ciudadanos que no se acerquen a menos de 80 kilómetros de la central
Las radiaciones en la central de Fukushima, seriamente dañada por el terremoto y el tsunami del pasado viernes, son “extremadamente altas” según la Autoridad de Regulación Nuclear de EE UU. El presidente de ese organismo, Gregory Jaczko, ha dicho en una comisión parlamentaria que hay “altos niveles de radiación” alrededor del reactor, lo que complica el trabajo de los operarios que trabajan allí. “Las dosis [de radiación] que podrían recibir pueden ser potencialmente letales en un breve periodo de tiempo”. Aunque hoy el el Organismo Internacional de Energía Atómica ha confirmado que los núcleos de los reactores 1, 2 y 3 de la central están dañados; la principal fuente de radiaciones ahora mismo está en el reactor 4, cuya piscina de residuos ha experimentado una bajada en el nivel de agua dejando al aire las barras de combustible usado, que son altamente contaminantes. EE UU ha pedido a sus ciudadanos que viven a menos de 80 kilómetros de la central que abandonen el área o eviten salir de casa; mientras Reino Unidos, siguiendo el ejemplo de Francia, ha dicho a sus nacionales que den plantearse la posibilidad de irse de Tokio, a 240 kilómetros de la planta de Fukushima I.
The Cove es un documental estadounidense de 2009, que describe la matanza anual de delfines en un Parque Nacional de Taiji, Wakayama, en Japón, desde el punto de vista de activistas anti-caza de delfines. La película resalta que la cantidad de delfines matados en la cacería de delfines en Taiji, es varias veces mayor que el número de ballenas cazadas en la Antártica y reporta que 23.000 delfines y marsopas son matados en Japón cada año en la industria ballenera nacional. Los delfines migratorios son arreados hacia una ensenada escondida, donde son atrapados con redes y asesinados por medio de lanzas y cuchillos junto a pequeños barcos pesqueros.
De acuerdo al Ministro de Agricultura, Forestal y Pesca de Japón el progreso más reciente reporta 1.569 cetáceos en Taiji fueron matados durante la temporada de 2007, incluyendo otro métodos aparte de la cacería. El Ministro afirma que sólo 1.239 cetáceos fueron matados por la cacería y que un total de 13.080 cetáceos fueron matados en todo Japón en 2007.
El filme fue dirigido por el ex fotógrafo de National Geographic, Louie Psihoyos. Porciones de la película fueron filmadas en secreto durante 2007, utilizando micrófonos submarinos y cámaras de alta definición disfrazadas de rocas.
La sobrepesca, encabezada por la flota española, ha acabado con gran cantidad de sus poblaciones en todo el mundo
Los tiburones han protagonizado la reciente atención mediática tras los ataques sufridos por varios turistas en la costa egipcia del mar Rojo. A pesar de su mala fama, son la auténtica víctima: en el Atlántico Noroeste, debido a la sobrepesca, sus poblaciones han descendido en más del 80% en las últimas dos décadas, y en el Mediterráneo su número ha bajado en un 99% en los últimos dos siglos. España protagoniza la cara y la cruz de esta situación. Por un lado, encabeza la venta mundial de aleta de tiburón y, por otro, es el primer país europeo en prohibir la pesca de dos especies en peligro.
La falta de acuerdo obliga a posponer la decisión a 2011
Los 88 representantes internacionales de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) tenían cinco días para alcanzar un acuerdo sobre la caza de ballenas, pero les han bastado tres para demostrar que el pacto es imposible. Ayer, durante la tercera sesión de la 62ª reunión anual de la CBI que arrancó el lunes en Agadir (Marruecos), “los gobiernos decidieron suspender las negociaciones al encontrarse en punto muerto“, explicó a Público el consejero político de la ONG Pew Environment Group, Remi Parmentier, presente en la reunión.
Es probable que las conversaciones para reemplazar la moratoria a la caza de ballenas con una cuota controlada fracasen esta semana porque los países que se oponen a esta práctica no están cediendo terreno, afirmó el martes el delegado noruego en los encuentros.
Japón, Noruega e Islandia han capturado miles de ballenas desde que se aplicó la moratoria mundial hace un cuarto de siglo, cuando varias especies estaban próximas a la extinción.