Archivo de la categoría: Quimica

El coste de la acidificación


Un informe de la ONU apunta a que el coste económico de la acidificación oceánica tendrá será de 1 billón de dólares para 2100.

La protección del medio ambiente es algo que se puede considerar desde distintos puntos de vista. En principio se puede ver desde el punto de vista ético, pues el ser humano no tiene derecho a extinguir especies debido a la simple codicia. La aparición de nuevas especies tardará millones de años y mientras tanto las siguientes generaciones sentirán que sus abuelos les han robado su herencia biológica.

Blue Linckia Starfish

By Richard Ling (Own work) [GFDL, CC-BY-SA-3.0 or CC-BY-SA-2.5], via Wikimedia Commons

Pero la biodiversidad tiene un gran impacto en el agua que bebemos, el aire que respiramos o la comida que comemos. Así que otra manera de analizar el problema es desde el punto de vista práctico y egoísta. Básicamente, si no protegemos el medio ponemos en peligro a la propia raza humana.
Continue reading

Un nuevo catalizador facilita la destrucción de gases de efecto invernadero


Investigadores de la Universidad Jaume I de Castellón han desarrollado un novedoso catalizador para la activación de enlaces carbono-flúor, un proceso con multitud de aplicaciones industriales. Entre ellas se encuentra la posibilidad de reducir las existencias de CFC, un conocido gas de efecto invernadero.

El grupo de Química Organometálica y Catálisis Homogénea de la Universidad Jaume I de Castellón (UJI), coordinado por Eduardo Peris, ha desarrollado el que es el catalizador “más activo que existe hasta el momento para la activación (‘rotura’, en lenguaje químico) de enlaces carbono-flúor”. Estos son los enlaces más fuertes que existen en moléculas orgánicas, por lo que resultan también los más difíciles de romper. Por eso son tan difíciles de descomponer los compuestos orgánicos fluorados, como los clorofluorocarbonados (CFC).

Sigue leyendo

La acumulación de ácido sulfhídrico en el fondo marino amenaza las praderas de ‘Posidonia’


pradera de posidonias

La acumulación de ácido sulfhídrico en el fondo marino es uno de los factores que más amenazan la supervivencia de Posidonia oceanica, una especie endémica del Mediterráneo. Así lo ha constatado un equipo con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que ha estudiado durante ocho años las praderas que forma esta planta en las Islas Baleares. Los resultados, publicados en la revista Global Change Biology, determinan que el aumento de la temperatura máxima de la superficie del mar está relacionado con un mayor estrés de la especie por sulfhídrico.

Arecife de posidonias

Según los científicos, el aumento de la temperatura promueve la descomposición de la materia orgánica y, por tanto, la acumulación de ácido en los sedimentos en condiciones de falta de oxígeno. Simultáneamente, el aumento de la temperatura intensifica la respiración de la planta y, por tanto, la capacidad de la planta de mantener los tejidos oxigenados disminuye en condiciones de falta de oxígeno. El sulfhídrico puede entonces penetrar en la planta a través de las raíces y llegar a causar un estrés tóxico y, en algunos casos, la muerte.

Sigue leyendo

Un planeta vivo: los satélites nos muestran la ‘respiración de dióxido de carbono’ de la Tierra


Los datos recogidos por los satélites sobre los gases de efecto invernadero a lo largo de la última década indican que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera continúan aumentando, a pesar de los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones. Los satélites también muestran un reciente incremento en los niveles de metano, probablemente relacionado con la actividad humana.

Niveles de dióxido de carbono 2002-12

Niveles de dióxido de carbono 2002-12

El dióxido de carbono y el metano atmosféricos son los principales gases de efecto invernadero relacionados con la actividad humana y con el calentamiento global.

Los datos recogidos por la misión Envisat de la ESA y por el satélite japonés GOSAT desvelan que los niveles de dióxido de carbono aumentaron cerca de un 0.5% anual entre 2003 y 2013. Los niveles de metano, tras permanecer estables durante varios años, empezaron a aumentar un 0.3-0.5% cada año a partir de 2007.

La principal causa del aumento de dióxido de carbono a lo largo de los últimos diez años son las emisiones derivadas del uso de los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo o el gas.

 

Incremento de los niveles de metano

Incremento de los niveles de metano

 

Todavía no está claro por qué han aumentado los niveles de metano, pero es probable que se deba a una combinación del incremento de las emisiones antropogénicas y de las variaciones naturales asociadas con las emisiones de los humedales o con la combustión de biomasa.

Además de monitorizar los niveles de los gases de efecto invernadero, los satélites nos permiten estudiar su distribución geográfica y sus fluctuaciones temporales.

En el caso del dióxido de carbono, las fluctuaciones más importantes son las estacionales, asociadas con los cambios en la actividad fotosintética de las plantas. Esta ‘respiración’ es especialmente notable a latitudes medias y altas, tal y como cabría esperar. Los bosques de estas regiones absorben el carbono atmosférico durante el verano (‘inhalación’), y liberan parte de éste durante el invierno (‘exhalación’).

“Algunos modelos subestiman la importancia de esta ‘respiración’, un efecto que tenemos que estudiar mejor utilizando distintos modelos y métodos”, explica Michael Buchwitz de la Universidad de Bremen, Alemania.

 

Incremento de los niveles de dióxido de carbono

Incremento de los niveles de dióxido de carbono

 

Buchwitz es el Director Científico del proyecto GHG-CCI para el estudio de los gases de efecto invernadero, parte de la Iniciativa de la ESA sobre el Cambio Climático.

“El objetivo del proyecto GHG-CCI es generar mapas de alta calidad que muestren la distribución global del dióxido de carbono y del metano atmosféricos, identificando mejor las fuentes y los sumideros regionales de estos gases. Es necesario disponer de este tipo de información para mejorar las predicciones climáticas”, añade Michael.

Aunque los mapas obtenidos desde el espacio muestren regiones con altos niveles de metano, para poder cuantificar con precisión las emisiones es necesario aplicar modelos que tengan en cuenta los efectos del transporte atmosférico, como la acción del viento.

 

 

Distribución global de metano

Distribución global de metano

“Los satélites nos desvelan la distribución global de las emisiones de metano, una información que simplemente no se puede obtener a partir de las escasas mediciones realizadas en superficie, aunque éstas sean mucho más precisas”, explica Peter Bergamaschi, un científico del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea en Ispra, Italia.

Los científicos esperan poder comprender cómo afectan los ciclos naturales y la actividad humana a la concentración de gases de efecto invernadero en nuestra atmósfera.

“La continuidad de las observaciones es fundamental para estos estudios. Espero que el vacío entre los datos de GOSAT y los de la futura misión CarbonSat quede cubierto por la misión OCO-2 de la NASA y por GOSAT-2”, concluye Buchwitz.

Los últimos resultados de los distintos proyectos que forman parte de la Iniciativa de la ESA sobre el Cambio Climático se presentarán la semana que viene en el Living Planet Symposium.

http://www.esa.int/

Aumentan los niveles de mercurio en los valles del Ebro y Duero


Un equipo de la Universidad Politécnica de Madrid y el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) ha confirmado que los suelos españoles presentan cantidades insignificantes de metales pesados, por lo que son perfectamente aptos para la producción agrícola. Aun así, se ha detectado que las concentraciones de mercurio en los valles de los ríos Ebro y Duero están aumentando, aunque no superen los límites permitidos, debido a las emisiones humanas.

Los metales pesados se encuentran en valores tan bajos que no representan ninguna amenaza para la calidad de los cultivos. Así lo señalan iInvestigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) tras analizar los contenidos de estos metales en los suelos agrícolas de España.

No obstante, en algunas partes del territorio español, como en los valles de los ríos Ebro y Duero, se está observando un aumento en los niveles del mercurio –un metal bioacumulable y uno de los elementos más tóxicos del planeta– como resultado del aporte humano al medio.

Varias actividades, como por ejemplo la industria, la minería y las fundiciones, la quema de combustibles fósiles o la incineración de basuras, incrementan las emisiones de mercurio a la atmósfera y representan, hoy en día, dos terceras partes de mercurio global.

Este mercurio termina depositándose en el suelo tras un viaje más o menos largo en la atmósfera. Según las estimaciones realizadas, el mercurio emitido a la atmósfera afecta a áreas de unos 20 km alrededor de la fuente de emisión.

A pesar de que las concentraciones actuales están por debajo de los límites legales establecidos, la deposición difusa del mercurio puede generar incrementos en la concentración edáfica que den lugar a problemas de contaminación en el futuro, por lo que deberían establecerse estrategias específicas para la protección del suelo.

Durante el proyecto, financiado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, se recogieron más de 4.000 muestras de suelos procedentes de todo el territorio nacional para generar, mediante técnicas de análisis espacial, el Mapa Nacional de Metales Pesados de los suelos agrícolas de España.

A pesar del aumento del mercurio, la mayor parte de las muestras analizadas no presentaron valores elevados de metales pesados, con potencial riesgo para la salud. Los investigadores insisten en que nuestros suelos siguen siendo aptos para la producción agrícola y garantizan la calidad de sus productos.

http://www.agenciasinc.es/

Referencia bibliográfica:

Nanos, N; Rodriguez Martin, JA. “Multiscale analysis of heavy metal contents in soils: Spatial variability in the Duero river basin (Spain)”. Geoderma 189: 554-562, noviembre 2012. DOI: 10.1016/j.geoderma.2012.06.006.

CFC y calentamiento global


Según un estudio el principal responsable del calentamiento global de las últimas décadas serían nuestras emisiones de clorofluorcarbonados y no nuestras emisiones de dióxido de carbono.

cfc_calentamiento

Según Qing-Bin Lu, profesor de Física Y Astronomía, Biología y Química en la Facultad de ciencias de la Universidad de Waterloo, el calentamiento global que es está experimentando la Tierra en las últimas décadas se debería a nuestras emisiones de clorofluocarbonos o CFC y no al dióxido de carbono.
Según este profesor los modelos climáticos sobre el calentamiento serían erróneos y la interacción entre las moléculas clorofluorcarbonadas y los rayos cósmicos sería la responsable del calentamiento y también de la reducción en la velocidad del calentamiento experimentada en los últimos años.

Sigue leyendo

Liberación masiva de metano si la temperatura sigue subiendo


Un estudio señala que si la temperatura mundial sigue subiendo debido al cambio climático se podría producir una liberación masiva de metano del permafrost siberiano.

El problema de nuestras emisiones no es que poco a poco van calentado el planeta, pues si así fuera siempre podríamos dar marcha atrás y recuperar las condiciones preindustriales. Lo malo es que el aumento de esa temperatura dispare procesos irreversibles que aumenten aún el calentamiento global. Así por ejemplo, el calentamiento derrite los hielos polares y glaciares y, al desaparecer el hielo blanco y ser reemplazado por roca oscura más oscura o por agua oceánica, se reduce el albedo de nuestro planeta y la Tierra absorbe aún más luz y se calienta más.

Otro proceso irreversible (al menos en la escala de miles de años) es la liberación del metano contenido en el permafrost ártico o en los clatratos oceánicos. El metano es un potente gas de efecto invernadero, así que su liberación produciría aún más calentamiento, lo que liberaría aún más metano y así sucesivamente hasta llegar a un nuevo punto de equilibrio a una temperatura bastante superior a la actual. Si se cruza la frontera, que no sabemos muy bien dónde está, ya no hay retorno.

Pues bien, parece que está a punto de ocurrir una liberación masiva y descontrolada de metano procedente del permafrost siberiano, según un estudio reciente. Sólo es necesario que la temperatura suba unas pocas décimas más.
El permafrost no es más que suelo congelado y está presente en muchas zonas del Ártico. Almacena grandes cantidades de carbono y clatratos que contienen metano. El permafrost siberiano es particularmente peligroso. La región denominada “nube de Yedoma” puede sufrir una descomposición descontrolada, una vez empiece a derretirse, porque los microorganismos metabolizarían las sustancias orgánicas ahí presentes y producirían más calor, derritiendo aún más el entorno y entonces se liberarían más gases de efecto invernadero que aumentaría el calentamiento global. Yedoma representa un punto de no retorno, una vez empiece a derretirse no parará.
Ahora Anton Vaks, de la Universidad de Oxford, y sus colaboradores aportan pruebas, basadas en el estudio del pasado, de que esto está a punto de suceder.
Sabemos que las temperaturas han subido y bajado en los últimos 500.000, así como los hielos se han retirado y avanzado durante las glaciaciones. Estos investigadores han reconstruido la historia del permafrost siberiano en ese tiempo y esto da una indicación de cómo de sensible es el permafrost a los cambios de temperatura.

Sigue leyendo