Gran Cañón: Río en riesgo – Grand Canyon Adventure: River at Risk


La película producida con motivo del Día Internacional del Agua, fue realizada por el abogado mundial de los niños, Robert F. Kennedy Jr.; y el autor, antropólogo e historiador Wayne Davis, ambos acompañados por sus respectivas hijas, Kick Kennedy y Lara Davis.

En su travesía, el equipo de ambientalistas es conducido por Shana Watahomigie, miembro de la tribu Havasupai, quien es la primera nativa que se convirtió en guía del Parque Nacional Ranger.

Para Shana y los nativos Havasupai, el río Colorado es más que un cuerpo de agua, es decir, un recurso natural, que lamentablemente debido al calentamiento global, se ha ido consumiendo.

Según estimaciones de la Naciones Unidas, cada año se pierde el 40 por ciento de agua limpia que surge de los manantiales del planeta, por lo que, de seguir así, para el 2025, dos de cada tres personas en el mundo sufrirán carencias, a menos que se tomen medidas drásticas.

El Gran Cañon se fue formando durante millones de años por el cauce del río Colorado, en el norte de Arizona, en los Estados Unidos, comenzando en lo alto de las Montañas Rocosas y corriendo a lo largo de dos mil 200 Kilómetros.

En la entrada del Gran Cañón, el río Colorado forma el Lago Powell y cada miles de millones de litros de agua de este río se evaporan bajo el sol del desierto.

La presa del Cañón Glen genera electricidad limpia y barata, pero cuando se construyó en los 60 se perjudicó el río.

Además de esta situación, en el suroeste de los Estados Unidos, la lluvia ha disminuido durante el último siglo, por lo que los expertos, han calculado que la sequía empeorará los siguientes 100 años.

La cinta la dirigió Greg MacGillibray, quien es uno de los productores mundialmente aclamados por sus películas de gran formato; la música es de la banda Dave Mathew.

Descubierto un gran río subterráneo bajo el Amazonas


El Hamza discurre a entre 2.000 y 4.000 metros de profundidad

Un río subterráneo acompaña al Amazonas durante miles de kilómetros de recorrido, a una profundidad de hasta 4.000 metros. Lo acaba de descubrir un grupo de científicos brasileños. El río Hamza, así bautizado por uno de los responsables del estudio, es tan largo como el Amazonas pero mucho más ancho, y desemboca también en el Atlántico.

Los científicos Valiya Hamza, de la Coordinación de Geofísica del Observatorio Nacional de Brasil, y Elizabeth Tavares Pimentel, de la Universidad Federal del Amazonas, llegaron al hallazgo a partir de la información térmica proporcionada por la empresa estatal Petrobrás. Los científicos estudiaron 241 pozos profundos perforados por Petrobrás, en busca de petróleo, durante las décadas de los años setenta y ochenta, en la región amazónica.

Sigue leyendo